EL BLOG DE LAS PEQUEÑAS COSAS

 

No es este exactamente un blog dedicado a la música de Latinoamérica, aunque sí la ambición de reproducir un gusto similar a los sonidos que recorren estas tierras de recónditos caminos y sentidos igualmente exóticos. 

Sonidos evocados por la misma fertilidad de las almas que tienen su fugaz existencia en esta parte del continente, entre una naturaleza en contraste viva y desoladora, y nos hace percibir con asombrosa facilidad una variedad de sensaciones que originalmente provienen de las sustancias de la vida, como lo son el aire, el murmullo del mar o del río, los pasos bailadores, la nostalgia y la fascinación del corazón.

Pero sí recurro a uno de sus clásicos como lo hizo de la misma forma un estudiante prematuro y un maestro experimentado. Un clásico compuesto por los poetas y músicos argentinos César Isella y Ármando Tejada, por allá en los años del siglo pasado: “Canción de las simples cosas”, y que fue a través de la voz potente y dulce de Mercedes Sosa, también argentina, que esta canción pudo viajar desde el sur hasta las montañas de Colombia y así serme posible escucharla por vez primera.

Esta canción profetiza “Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”, haciendo referencia, según entiendo, a aquellos sitios donde caminamos en algún momento mientras respiraba el alma; los mismos sitios que nuestro recuerdo llama, muchas veces sin hacerlo específicamente texto, hogar; y más adelante nos dice, como el consejo de una abuela a su nieto: “Demórate aquí a la luz mayor / de este mediodía, / donde encontrarás  / con el pan al sol la mesa tendida”. 

Entonces, se me ocurrió la idea de este blog para la Conferencia de Franconia, donde buscaré ser un cazador de estas simples cosas que conviven con nosotros y nos otorgan constantes manantiales de significados y que están presentes en la vida diaria de nuestros hermanos de la vida , que es todo ser humano, y por supuesto, están presentes también en el diario vivir de nuestros hermanos menonitas. 

Y puede que llegue más lejos, como el resultado de un impulso aleatorio de la buena suerte o un regalo de la divinidad, y logre hacer de las líneas y párrafos en este blog una metáfora … no, mejor que una metáfora, una expresión sensible de lo que contiene en significado esa práctica histórica de mantener la puerta abierta y compartir la mesa. 

 

Autor: B. Javier Márquez.