Capítulo 2/Chapter 2

 

PICANTE Y COMIDA INDONESA EN EL SÓTANO DEL 1232 DE TASKER ST 

 

El pasado domingo 13 de octubre se podía ver cómo las personas que viven en el sur de Philadelphia asistían al sótano de la iglesia menonita  Indonesian Light Church llenos de un ánimo devoto y comprometido, como cualquier feligrés ¿La razón? La venta de comida Indonesa, que a impulso de sus sabores asiáticos y su competitivo picante, toma cada vez más fuerza entre los vecinos de esta zona de la ciudad.

El propósito de la fiesta-banquete indonés fue recoger fondos necesarios para esta comunidad de fé, que desde el viernes estuvo trabajando en cada casa, sobre cada fogón hogareño, para contar al final con una carta variada y rica en sabores típicos de esta tierra que es también el archipiélago más grande del mundo.

 Es desafortunado que ahora sea demasiado tarde para comprar algo, no obstante el autor de este artículo, que además es un nuevo fan de esta cocina, se da el permiso de publicar los nombres de los platos para que los lectores puedan anotarlos en su tablero de las oportunidades perdidas: Soto Betawi, Cireng, Bubur Ketan Hitam, Bala-Bala, Cendol, Pisang Coklat/Keju.

Ayudan todos y todas. Marina, una de las protagonistas, me escribe: -Me siento feliz porque con el talento que Dios me ha dado, estoy contribuyendo con el Reino de Dios. Para mí esto es muy importante porque actualmente no hay muchas cosas que yo pueda hacer por el ministerio, pero yo puedo bendecir a otros cuando cocino-. A Marina la hace feliz ver cómo cada uno, con sus diferentes talentos y su buena voluntad, puede servir como parte del cuerpo de Cristo. Marina no es médica, pero como mujer y buena cocinera, sabe bastantes secretos del alma y sabe que la comida puede: -hacernos sentir como en casa; es una cura para la nostalgia-.

Aquel día fue un encuentro familiar e intercultural. Como los grandes eventos el rumor voló generando un tornado de visitas, no sólo Indoneses sino personas de diferentes partes del globo terráqueo. Fue un concierto de buenos sabores y buenas sonrisas.

PREMIOS DEL DÍA:

BRONCE: 

La medalla de bronce es sin duda para Judah, por esta fotografía que lo descubre como un niño con madera artística. No es una foto perfecta pero si tenemos en cuenta que había muy poca luz y que las manitas de Judah no le alcanzaban para sostener la cámara y al mismo tiempo tomar la foto, entonces sin dudarlo le daremos los puntos que se merece. 

PLATA: 

La medalla de plata es para el pastor Hendy -el fantasma: esta foto fue tomada mucho tiempo después, porque aquel día Hendy Matahelemusl tuvo que entregar comida más rápido que cualquier vendedor de pizza en la ciudad y me fue imposible encontrarlo desprevenido. Sin embargo aquí les dejo esta foto para que se familiaricen con los gustos estéticos y el estilo moderno de Hendy. Made in IKEA store. 

ORO: 

La medalla de oro es sin duda alguna para la hermana Marry, por ese talento medio enigmático de estar siempre en el sitio correcto ¿cómo lo hace? ¿Será un super poder?

SPICY INDONESIAN FLAVOR IN THE BASEMENT OF 1232 TASKER ST

Last Sunday, October 13, neighbors living in south Philadelphia went to the basement of Indonesian Light Church (Mennonite church) full of a devoted and committed feeling, like any parishioners would have. The reason? The sale of Indonesian food, which, because its Asian flavors and its spicy appeal, has become more and more popular among the residents of this area of ​​the city.

The purpose of the Indonesian feast-banquet was to collect necessary funds for this faith community. Since Friday, church members were working in each house, on each stove, to have a varied menu rich in the flavors of this land, that is also the largest chain of islands in the world. Unfortunately, today it is too late to buy something, however the author of this article, who is a new fan of this cuisine, has been given permission to publish the names of the dishes so that readers can save them on their dashboard of missed opportunities: Soto Betawi, Cireng, Bubur Ketan Hitam, Bala-Bala, Cendol, Pisang Coklat/Keju.

Everyone helped. Marina, one of the cooks, wrote to me: “I feel happy because, with the talent God has given me, I am contributing to the Kingdom of God. For me this is very important because there are currently not many things I can do for the ministry, but I can bless others when I cook.” Marina is happy to see how each person, with their different talents and goodwill, can serve as part of the body of Christ. Marina is not a doctor, but as a woman and a good cook, she knows many secrets of the soul and knows that food can “make us feel at home; It is a cure for nostalgia.”

That day people came together as a family, across differences of culture, religion, and language. Like every big event, rumors flew, generating a tornado of visits–not only by Indonesians but also by people from different parts of the globe. It was an explosion of good flavors and good smiles.

PRIZES OF THE DAY:

BRONZE:

The bronze medal goes undoubtedly to Judah, for this photograph that reveals him as a child with an artistic eye. It is not a perfect photo, but if we consider that there was very little light and that Judah’s hands were not big enough to hold the camera and at the same time take the photo, then without hesitation we will give him the points he deserves.

SILVER:

The silver medal goes to Pastor Hendy – the ghost: this photo was taken a long time later, because during the day, Hendy Matahelemual had to deliver food faster than any pizza delivery guy in the city; it was impossible for me to find him off duty. Here I leave you this photo to familiarize yourself with the aesthetic tastes and modern style of Hendy (taken in Ikea). He deserves rest.

GOLD:

The gold medal is, without a doubt, for Sister Marry, because of that enigmatic talent of always being in the right place. How does she do it? Is it a superpower?

Autor: B. Javier Márquez

Traducción: Emily Ralph